El ciclo comenzó con un invierno más seco de lo habitual, seguido de una primavera lluviosa con temperaturas suaves. Las condiciones durante la floración fueron especialmente favorables, sin precipitaciones, lo que permitió un excelente cuajado y una notable uniformidad en el desarrollo de los racimos. Un verano moderado
propició una maduración equilibrada y gradual, preservando la acidez natural de la uva. Una añada de alta calidad, con una fuerte expresión varietal y buenos rendimientos.
Uva 100% Albariño procedente de nuestros viñedos de O Rosal y Cambados (DO Rias Baixas).
Una de las vendimias más tempranas que recordamos. Tras un seguimiento exhaustivo de la maduración, la vendimia comenzó el 22 de agosto en la finca Silvosa de O Rosal, continuando unos días después en el valle de Salnés. La vendimia transcurrió con rapidez y en condiciones muy limpias, interrumpida solo brevemente por lluvias ocasionales que no afectaron a la calidad. La vendimia se realizó a mano, con una selección inicial en el viñedo. Las uvas se transportaron en pequeñas cajas refrigeradas a la bodega, donde cada baya se examinó mediante tecnología de clasificación óptica, garantizando así un proceso altamente selectivo. La vendimia concluyó el 15 de septiembre en el viñedo Viñadeiro (O Salnés), culminando una excelente añada que combinó cantidad y precisión.
Prensado suave tras un preenfriado del mosto, trabajando en condiciones reductoras para preservar la integridad aromática. Los mostos, limpios y equilibrados, fermentaron a temperaturas controladas para lograr una expresión varietal precisa. En esta añada, se evitó la fermentación maloláctica para preservar la frescura y el perfil atlántico. Durante la crianza, el vino permaneció en contacto con sus lías finas, realzándose periódicamente los bâtonnage para mejorar la textura y añadir complejidad en boca.
Limpio y brillante, de color amarillo verdoso pálido con reflejos acerados. En nariz, es más definido que exuberante, mostrando un perfil refinado con fruta blanca fresca, cáscara de cítricos y sutiles toques de fruta de hueso fresca. Delicados matices herbales y un fondo mineral le aportan profundidad. En boca, es tenso y preciso al principio, evolucionando hacia un paladar medio más amplio y estructurado, sostenido por una acidez bien integrada. Destaca por su equilibrio entre frescura y volumen, con un final largo y salino y un ligero amargor que refuerza su carácter atlántico.
Ideal para acompañar cualquier aperitivo. Es el complemento perfecto para mariscos y pescados, así como para ensaladas, arroces con pescado, aves y quesos frescos. Combina a la perfección con platos asiáticos, como sushi o sashimi.
